El herpes genital no tiene cura. Sin embargo, puede controlar los síntomas y prevenir algunos brotes futuros. El medicamento usado para controlar los síntomas se llama terapia de brote o episódica. El medicamento que se usa para prevenir brotes futuros se llama terapia supresora.

Tenga en mente que incluso si está tomando medicamentos para controlar un brote, este aún es contagioso. Usted aún puede infectar a su pareja o a su bebé. La terapia supresora puede reducir su riesgo de infectar a otros, pero no eliminará los riesgos por completo.

Cuando comienza a experimentar algún síntoma temprano de un brote de herpes genital, puede tomar medicamentos para controlar la gravedad y la duración de los síntomas. Usted toma el medicamento solo cuando esté experimentando los síntomas para sentirse más cómodo. La desventaja de la terapia episódica es que posiblemente no reduzca el riesgo de transmitir el herpes genital a su pareja. Esto se debe a que es posible que algunos brotes no causen síntomas.

La terapia supresora se usa para prevenir brotes futuros de herpes genital. Esto implica tomar el medicamento todos los días para ayudar a suprimir o prevenir los brotes antes de que ocurran. Es aconsejable que tome la terapia supresora si tiende a tener brotes frecuentemente.

Generalmente se recetan medicamentos antivirales para tratar el herpes genital. Algunos ejemplos de dichos medicamentos incluyen:

  • Aciclovir (Zovirax): si tiene una forma grave de herpes genital o complicaciones, su médico puede recetarle aciclovir intravenoso (mediante una aguja que se inyecta en su brazo). Este medicamento también se encuentra disponible como píldora o crema. Sin embargo, las píldoras parecen ser más eficaces.
  • Famciclovir (Famvir): disponible como píldora
  • Valaciclovir (Valtrex): disponible como píldora

Los posibles efectos secundarios incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Náuseas, vómitos
  • Diarrea
  • Irritación cutánea (aciclovir)
  • Sensación de cansancio o debilidad (famciclovir)
  • Dolor estomacal (famciclovir y valaciclovir)

Si está embarazada, amamanta a su bebé o tiene otra afección (como VIH), hable con su médico porque es posible que se deba dar otro enfoque a su tratamiento.