Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición.

Es posible contraer una infección en el embarazo con o sin los factores de riesgo listados a continuación. Sin embargo, mientras más factores de riesgo tenga, son mayores sus probabilidades de contraer una infección durante el embarazo. Si usted tiene numerosos factores de riesgo, pregunte a su profesional en el cuidado de la salud lo que puede hacer para reducir su riesgo.

Los factores de riesgo para infecciones durante el embarazo varían dependiendo del tipo de infección. Los factores de riesgo generales para infecciones durante el embarazo incluyen:

Mala Higiene

Los virus y bacterias que causan infecciones se transmiten a través del contacto de una persona con otra. Usted tiene un riesgo más alto de propagar y contraer infecciones causadas por bacterias y virus si:

  • No se lava las manos.
  • Toca su nariz, boca, y ojos con los dedos contaminados.

Contacto Sexual

Las enfermedades de transmisión sexual (STD) como clamidia, gonorrea, y VIH se transmiten de una persona a otra durante el contacto sexual. Su riesgo para STD es más alto si alguna vez ha tenido:

  • Muchas parejas sexuales
  • Relaciones sexuales con alguien que haya tenido muchas parejas
  • Relaciones sexuales sin usar condón

Alimentos Contaminados

Los gérmenes que causan infecciones como listeriosis y toxoplasmosis se han encontrado en:

  • Carnes no cocidas
  • Carne poco cocida (como la carne de res cruda) de animales infectados
  • Verduras no cocidas
  • Leche no pasteurizada
  • Alimentos hechos de leche no pasteurizada (p.e., algunos quesos)
  • Alimentos procesados

Su riesgo de contraer estas infecciones es más alto si usted come estos tipos de alimentos.

Factores del Estilo de Vida
  • Tener contacto cercano con alguien que tenga una infección
  • Usar utensilios del hogar que fueron usados por una persona infectada y no se limpiaron adecuadamente
  • Manipular arena para gatos o tierra en la que haya excrementos de gato
  • Tener un trabajo que implique contacto con fluidos corporales, como:
    • Trabajador en el cuidado infantil
    • Trabajador de primeros auxilios o emergencia
    • Director de funeraria
    • Trabajadores en el cuidado de la salud
    • Dentista
    • Asistente dental
    • Bombero
    • Personal de policía