El tratamiento para el trastorno de ansiedad generalizada se divide en dos categorías: psicoterapia (técnicas de relajación, bio-retroalimentación, terapia cognitiva-conductual) y tratamiento con medicamentos. La psicoterapia es más efectiva que el tratamiento con medicamentos; por lo tanto, es el primer tratamiento para esta condición. La mayoría de los pacientes se podrían beneficiar por una combinación de ambas terapias.

Aunque el cuidado médico puede ayudar a la mayoría de personas con trastorno de ansiedad generalizada, el éxito del tratamiento varía de una persona a otra. Algunas personas con trastorno de ansiedad generalizada experimentan una mejoría después de sólo unos cuantos meses de tratamiento, mientras que otras podrían tardar un año o más. El tratamiento puede complicarse por tener otra condición al mismo tiempo, como abuso de sustancias, depresión, u otros trastornos de ansiedad.

Psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, y cuidadores primarios especialmente capacitados son entrenados para tratar el trastorno de ansiedad generalizada. Si su médico no tiene capacitación especial, pida el nombre de un médico o asesor que sí la tenga.

El tratamiento involucra lo siguiente:

Actualmente, los procedimientos quirúrgicos no son una opción de tratamiento para el trastorno de estrés generalizado.