El médico le preguntará acerca de sus síntomas, antecedentes clínicos y factores de riesgo, y le realizará un examen físico. Si tiene factores de riesgo de VIH o el médico sospecha que usted puede estar infestado, es posible que le soliciten un examen.

Los exámenes para VIH incluyen:

  • Análisis de sangre para detectar diferentes formas del virus de VIH, como VIH-1 y VIH-2 (menos frecuentes en los Estados Unidos): para exámenes rápidos, los resultados pueden estar listos en el lapso de media hora.
  • Otros exámenes de anticuerpos (p. ej., Western blot , evaluación de la inmunofluorescencia indirecta, evaluación de RNA de VIH-1): estos exámenes se pueden usar para confirmar un diagnóstico.

Los anticuerpos que genera el organismo para combatir contra el virus del VIH se pueden detectar en la sangre dentro de los tres meses posteriores a que la persona se infecta.