La mayoría de las personas relacionan a las abejas con la miel o el polen. Pero otros productos de las abejas (veneno de abeja) podrían ser valiosos en el tratamiento de ciertas enfermedades.

Todos sabemos sobre los efectos medicinales de la miel de abeja. En efecto, el té con miel ha sido por mucho tiempo un remedio de elección para los dolores de garganta. Y algunos nutriólogos consideran que el polen de la abeja es casi una fuente perfecta de proteínas.

Sin embargo, el veneno de abeja, es considerado con alguna inquietud: no es de sorprenderse, dado que la experiencia de la mayoría de las personas es a través de una dolorosa picadura de abeja. Sin embargo, durante miles de años los beneficios medicinales del veneno de abeja se han anunciado en todo el mundo. Y aunque estos efectos medicinales todavía no se han probado científicamente, en los últimos años, se ha estado estudiando el uso del veneno de abeja para tratar varias dolencias (apiterapia).

Antiguos Usos Medicinales

El uso medicinal del veneno de abeja se remonta aparentemente hasta el antiguo Egipto y se reporta en la historia de Europa y Asia. Por ejemplo, según se informa Carlomagno e Ivan el Terrible usaron el veneno de abeja para tratar dolencias en las articulaciones. En tiempos más modernos, el interés en los efectos del veneno de abeja se reanudó en la década de 1860, con la publicación de un estudio clínico llevado a cabo en Europa sobre su efecto en el reumatismo. Desde entonces, el interés en el tratamiento con veneno de abeja ha disminuido y aumentado.

Afirmaciones Medicinales Actuales

Sin embargo, en años recientes (con la llegada y aceptación crecientes de las medicinas naturales) ha crecido el interés en el valor terapéutico del veneno de abeja. Sin embargo, no existen estudios doble ciego controlados con placebo que den validez a su efectividad. Un ensayo clínico oscilatorio realizado en el 2005 no mostró ninguna efectividad del veneno de abeja en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Sin embargo, otro estudio realizado ese mismo año sí mostró que el veneno de abeja podría ser efectivo en el tratamiento de la artritis.

Además de la artritis, se pretende que el veneno de abeja sea útil para tratar lo siguiente:

Sin embargo, no existe evidencia científica considerable que indique que el veneno de abeja sea efectiva para cualquiera de estos padecimientos.

Componentes del Veneno de Abeja

Científicos no entienden definitivamente cómo actúa el veneno de abeja, el cual es una mezcla compleja de numerosos compuestos, en el cuerpo humano. Sin embargo, un número de componentes del veneno de abeja que se ha identificado y estudiado incluye lo siguiente:

  • Melitina: La sustancia más prevalente en el veneno de abeja. Se tiene la hipótesis de que ayuda a inducir la curación a través de sus efectos antiinflamatorios.
  • Adolapina: Ésta podría tener efectos tanto antiinflamatorios como analgésicos (bloqueadores de dolor).
  • Apamina: Esta sustancia podría mejorar la transmisión nerviosa.
Sin embargo, entre más probable sea que se produzca cualquier efecto de estas sustancias mayor será la posibilidad de que el cuerpo tenga una reacción al veneno de abeja que demuestre beneficio en ciertas circunstancias.

Una Picadura o una Inyección: Administrando el Veneno de Abeja

Antes de la invención con jeringa, el veneno de abeja siempre se administraba (créalo o no) directamente de las abejas. Actualmente, en algunos casos, se sigue administrando de la misma manera. La persona que administra el veneno de abeja sujeta la abeja viva (con pinzas o algún otro instrumento pequeño), quien después coloca a la abeja sobre la parte del cuerpo del paciente que se va tratar, donde la abeja pica por reflejo. Dependiendo del padecimiento, el tratamiento puede incluir desde dos a tres picaduras durante un transcurso de cinco o más sesiones, hasta cinco picaduras de hasta tres veces por semana durante el transcurso de un número de meses.

Existen unos cuantos doctores que usan la terapia del veneno de abeja para tratar algunos padecimientos: más comúnmente, la artritis. La mayoría de estos doctores inyectan el veneno de abeja a través del método menos doloroso de una jeringa, usando el veneno de abeja que se cultiva de las abejas. El cultivo se realiza a través de cajas de recolección electrificadas que estimulan a las abejas a liberar su veneno. Las cajas se colocan sobre la entrada de las colmenas. Gran cantidad del veneno de abeja cultivado proviene de los colmenares de Charles Mraz, un apicultor de Vermont quien ha estado al frente de la popularización de la terapia con veneno de abeja durante los últimos 50 años.

Reacciones Alérgicas e Interacciones entre Medicamentos

El mayor riesgo de la terapia con veneno de abeja es el riesgo de una reacción alérgica anafiláctica, incluyendo choque anafiláctico, que puede causar que una persona deje de respirar. Si no se trata inmediatamente, el choque anafiláctico puede provocar la muerte. Aunque sólo un pequeño porcentaje de la población es alérgica al veneno de abeja, no obstante es imperativo (ya sea que reciba apiterapia de abejas vivas o a través de una jeringa) que la persona que administre el veneno tenga un equipo para el tratamiento de picaduras de abeja en el sitio y sepa cómo usarlo.

Aunque son anecdóticos, han existido reportes que informan que el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como ibuprofeno, pueden comprometer la supuesta efectividad de la terapia del veneno de abeja.

Considerando la Terapia con Veneno de Abeja

Si usted está considerando la terapia con veneno de abeja, debe reconocer que dicha terapia es un tratamiento natural para la cual, hasta al fecha, no existe evidencia científica rigurosa que pruebe definitivamente su efectividad medicinal. Antes de probar esta terapia, consulte a su doctor y recuerde que esta terapia se debe usar además de, no en lugar de, otros tratamientos que le haya recetado su doctor. Y nunca se aplique inyecciones con veneno de abeja sin tener a su fácil disposición un equipo para el tratamiento de picaduras de abeja (y alguien que sepa cómo usarlo).