Algunos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a desacelerar el avance de la enfermedad renal crónica. Estos cambios también pueden prevenir complicaciones de la enfermedad. Dependiendo de la etapa de su enfermedad y de otras condiciones médicas que tenga, su médico podría pedirle que:

La hipertensión (presión arterial elevada) es una causa común de enfermedad renal crónica. Consulte a su médico para averiguar si usted tiene presión arterial elevada. Si la tiene, tome los medicamento para la presión arterial que prescriba su médico.

Tener sobrepeso u obesidad puede conllevar a presión arterial elevada y diabetes. Si usted tiene sobrepeso, hable con su médico o con un dietista acerca de cómo bajar de peso.

Los niveles elevados de glucosa sanguínea (azúcar sanguínea) empeoran la enfermedad renal crónica. Exámenes simples le pueden decir si usted tiene diabetes. Si la tiene, tome los medicamentos para diabetes que prescriba su médico.

Fumar empeora su enfermedad renal crónica. Pida ayuda a su médico para dejar de fumar.

La sal de mesa y las proteínas alimenticias hacen que la enfermedad renal crónica avance más rápido. El fósforo, un mineral encontrado en algunos alimentos, se acumula en la sangre cuando los riñones no están funcionando adecuadamente. El fósforo puede hacer que sus huesos pierdan calcio y se debiliten. La enfermedad renal crónica también puede incrementar la cantidad de lípidos (grasas y colesterol) en su sangre. Los lípidos elevados pueden conllevar a ataques cardiacos y apoplejía.

Su médico podría recomendar reducir la sal, proteínas, alimentos altos en fósforo (productos lácteos, guisantes, refresco de cola, nueces), y alimentos altos en grasa. Un dietista le puede ayudar a elegir alimentos saludables para su condición. Si usted pierde el apetito a causa de enfermedad renal crónica, un dietista le puede ayudar a elegir alimentos más sabrosos.

Una complicación común de la insuficiencia renal crónica es la enfermedad cardiaca coronaria, la cual puede conllevar a ataques cardiacos. Los cambios en el estilo de vida ya mencionados le ayudarán a reducir su riesgo de un ataque cardiaco. Hacer ejercicio regularmente también le ayudará a proteger su corazón.