Definición

La espondilitis anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca artritis en las caderas y la columna vertebral. Puede afectar también otras articulaciones, como las rodillas, y puede causar inflamación de los ojos, los pulmones y las válvulas del corazón.

Espondilitis Anquilosante

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Causas

La causa de la espondilitis anquilosante es desconocida. Sin embargo, la mayoría de la gente con esta afección comparte un mismo marcador genético llamado HLA-B27. Este descubrimiento indica que los genes juegan un papel importante en desarrollo de este padecimiento.

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición.

  • Sexo masculino
  • Edad: adolescentes y adultos jóvenes (de 15 a 35 años)
  • Miembros de la familia con espondilitis anquilosante
  • Tener el marcador genético HLA-B27
  • Enfermedad intestinal inflamatoria

Síntomas

La gravedad de los síntomas puede variar de leves a graves.

Comúnmente los síntomas pueden ser:

  • Dolor y endurecimiento (artritis) de la:
    • La parte baja de la espalda
    • Articulación sacroilíaca, donde se unen la espalda y la cadera, que posiblemente se extienda a las piernas
  • Dolor que se complica durante la noche
  • Rigidez que se complica en la mañana
  • Mejoría de los síntomas con el ejercicio o la actividad
  • En ocasiones, dolor y rigidez de otras articulaciones:
    • Rodilla
    • Parte superior de la espalda
    • Caja torácica
    • Cuello
    • Hombros
    • Los pies
  • Dolor en el pecho, lo que pueden sugerir que el corazón, una válvula cardiaca (insuficiencia aórtica) o los pulmones están involucrados
  • Dolor ocular, cambios en la vista, mayor producción de lágrimas, lo que puede sugerir que el ojo está involucrado (uveítis)

Los síntomas menos comunes pueden incluir:

  • Fatiga
  • Pérdida de apetito o de peso
  • Fiebre
  • Entumecimiento (si la artritis comprime los nervios de la espina dorsal)

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. El diagnóstico está basado en los síntomas comunes de la espondilitis anquilosante, tales como:

  • Pérdida dramática de flexibilidad en la espalda baja y la columna vertebral (limitación del movimiento en la espalda baja)
  • Dolor en la espalda baja
  • Expansión limitada del pecho cuando se respira profundamente

Las pruebas pueden incluir:

Tratamiento

No existe cura para la espondilitis anquilosante. El objetivo del tratamiento es educar al paciente y aliviar los síntomas.

Los tratamientos pueden incluir:

El tratamiento incluye antiinflamatorios no esteroidales (AINE) para controlar el dolor y la inflamación.

En los últimos años, se han descubierto nuevos antiinflamatorios.

Las técnicas para prevenir el progreso y el empeoramiento de los síntomas pueden ser:

  • Aprender posturas apropiadas y las mejores posiciones para dormir
  • Hacer ejercicios diario, tales como:
    • Ejercicios abdominales y de espalda (para disminuir la rigidez de la espalda y conservar una buena postura)
    • Ejercicios de estiramiento
    • Ejercicios de natación
    • Ejercicios de respiración (en casos en que la caja torácica se ve afectada)

En casos graves, puede ser necesaria una cirugía de reemplazo de cadera o de la articulación para aliviar el dolor y recuperar la movilidad. En algunas ocasiones, se debe realizar una cirugía de columna para que la persona pueda lograr una posición erguida.

Prevención

No existe una guía para prevenir la espondilitis anquilosante debido a que sus causas son desconocidas.