Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

Las convulsiones psicógenas no epilépticas (CPNE) son movimientos, sensaciones o comportamientos parecidos a una convulsión. Aunque las CPNE sean similares a las convulsiones epilépticas, sus causas son muy diferentes.

Causas

La mayoría de las convulsiones son causadas por problemas con las señales eléctricas del cerebro o por una lesión cerebral.

Sin embargo, las convulsiones psicógenas no epilépticas (CPNE) no son provocadas por estos tipos de problemas. De hecho, los síntomas los causan factores psicológicos como las emociones intensas, las experiencias traumáticas o el estrés. Otras condiciones psicológicas como la depresión también están presentes.

El cerebro

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Factores de riesgo

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer CPNE, se incluyen los siguientes:

  • Antecedentes de traumatismo físico, especialmente de tipo sexual
  • Suceso traumático reciente, como el divorcio o la muerte de un ser querido
  • Antecedentes familiares de epilepsia
  • Los factores de riesgo específicos de los niños son los siguientes:
  • Dificultades en la escuela
  • Conflictos familiares
  • Conflictos interpersonales, como la intimidación

Síntomas

Algunos de los síntomas de las CPNE son los siguientes:

  • Pérdida del conocimiento
  • Mirada fija
  • Temblor, movimiento muscular incontrolable y caídas

Es posible que la diferencia entre la epilepsia y las convulsiones psicógenas no epilépticas (CPNE) sea que los síntomas de estas últimas no suelen incluir lo siguiente:

  • Pérdida de control de la vejiga o los intestinos
  • Confusión, dolor de cabeza y fatiga que ocurre después de una convulsión epiléptica
  • Ojos abiertos
  • Incapacidad para hablar

Diagnóstico

Se le preguntará acerca de sus síntomas, sus antecedentes de salud mental y su historia clínica. El médico le hará preguntas sobre las convulsiones, por ejemplo, qué ocurre durante las convulsiones, cuánto duran, y cómo se siente después. Se le realizará una exploración física. Es posible que lo deriven a un médico especialista en el sistema nervioso y el cerebro.

Si la causa no es clara, es posible que se realicen análisis de sangre y gammagrafías cerebrales a fin de detectar causas posibles de convulsiones.

El electroencefalograma (EEG) es una prueba que muestra la actividad eléctrica del cerebro. Esta prueba puede ayudar a identificar los problemas eléctricos del cerebro que están asociados con las convulsiones. Un electroencefalograma es más efectivo cuando se realiza con videovigilancia. Si la convulsión se ve en el video, pero no hay ningún cambio en el EEG, se diagnostica convulsión psicógena no epiléptica (CPNE).

Tratamiento

El manejo de los problemas psicológicos subyacentes detendrá las convulsiones.

Los medicamentos no ayudarán a controlarlas. Sin embargo, es posible que le administren medicamentos para tratar condiciones subyacentes o problemas de salud mental.

La terapia de salud mental está diseñada para ayudar a lidiar con factores estresantes, cambiar patrones de pensamiento y aprender nuevos comportamientos. Será derivado a un terapeuta de salud mental para que le realice otras pruebas o tratamientos. Algunos tipos de terapia son la psicoterapia, la terapia cognitivo-conductual y la terapia grupal.

Prevención

No se conocen maneras de prevenir las convulsiones psicógenas no epilépticas (CPNE).