Definición | Razones para realizar el procedimiento | Llame a su médico

Definición

La médula espinal anclada es una fijación anormal de la médula espinal al tejido que la rodea. La liberación de la médula espinal anclada es un procedimiento para separarla del tejido que la mantiene fijada en su lugar. Los pasos exactos dependen de las necesidades individuales.

Razones para realizar el procedimiento

Por lo general, el extremo final de la médula espinal cuelga y se mueve libremente dentro de la columna vertebral. El movimiento de la médula espinal puede verse afectado por tejido anormal y por el crecimiento, la tensión o el engrosamiento de tejidos. Esto causa una sobrecarga adicional sobre los nervios que puede ocasionar una variedad de síntomas conocidos como “síndrome de médula espinal anclada”.

En la liberación de la médula espinal anclada, se reduce o extirpa el tejido que fija la médula espinal en su lugar. La liberación de la sujeción previene un mayor daño neurológico. El procedimiento puede aliviar algunos de los síntomas actuales, pero cierto daño neurológico puede ser permanente.

Posibles complicaciones

No son comunes los problemas derivados del procedimiento, pero todo procedimiento conlleva algún riesgo. Su médico evaluará posibles problemas, como:

  • Hemorragia
  • Infección
  • Procedimientos repetidos si la médula espinal se vuelve a adherir al tejido
  • Daño en la médula espinal, que puede limitar otras funciones
  • Problemas con la fuerza muscular o la función de la vejiga o de los intestinos

¿Qué esperar?

Es posible que el médico realice lo siguiente antes de la cirugía:

  • Exploración física, incluida una evaluación de la columna vertebral y las estructuras de apoyo
  • Análisis de sangre
  • Pruebas urodinámicas para evaluar el flujo de orina y el control de los músculos de la vejiga
  • Estudios de diagnóstico por imágenes para evaluar las estructuras internas de la parte baja de la espalda, por ejemplo:

Cómo prepararse para el procedimiento:

  • Organícese para que alguien lo lleve de vuelta a su casa.
  • Consiga que alguien lo ayude en el hogar.
  • Hable con el médico si tiene una alergia o sobre los medicamentos que toma. Es posible que le aconsejen dejar de tomar algunos medicamentos hasta una semana antes del procedimiento.
  • No coma ni beba nada después de la medianoche anterior al día de la cirugía, a menos que se le indique algo diferente.

Se utilizará anestesia general. Usted estará dormido durante el procedimiento.

Los pasos exactos del procedimiento dependen de la sujeción y de cuánto tejido circundante haya involucrado. La mayoría de los procedimientos comienza con una incisión en la parte baja de la espalda. La incisión pasa a través del músculo y las capas protectoras de tejido que rodean la médula espinal, llamadas “meninges”. A veces, se debe quitar una parte del hueso. El tamaño de la incisión depende de la cantidad de tejido involucrado y de la ubicación del tejido de la fijación. Las opciones incluyen lo siguiente:

  • Cortar el filum terminal, tejido que normalmente se ubica alrededor de la médula espinal, pero que puede ocasionar problemas en algunas personas.
  • Extirpar tejido adiposo, tumores o tejido cicatricial

El procedimiento puede realizarse con los siguientes instrumentos:

  • Bisturíes
  • Microscopio quirúrgico
  • Láser

Una vez que la médula espinal se libera, las capas internas de tejido y los músculos se cierran. Si se quitó un segmento óseo, se puede volver a fijar. La piel se cierra con puntos de sutura o con un pegamento impermeable. Se coloca una venda sobre la zona.

Los nervios hacia las piernas y la vejiga se controlan durante la cirugía para detectar cualquier cambio. Esto ayudará a proteger los nervios de nuevas lesiones.

Cirugía de columna

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Aproximadamente tres horas, pero los procedimientos más complejos pueden tomar más tiempo.

La anestesia evitará el dolor durante la cirugía. Habrá cierto dolor en la zona de la cirugía durante los primeros días, pero debería desaparecer a medida que el área cicatriza. El dolor y el malestar después del procedimiento se pueden controlar con medicamentos.

Habitualmente, la hospitalización dura de cuatro a siete días. Si hay alguna complicación, tal vez necesite una estadía más larga.

En la sala de recuperación, se le controlan la presión arterial, el pulso y la respiración. La recuperación también puede incluir:

  • Medicamentos analgésicos
  • Antibióticos para prevenir la infección
  • Control de la función nerviosa, como movimiento de las piernas y control de la orina
  • Reposicionamiento para evitar úlceras por presión durante las primeras 72 horas después de la cirugía

Debe permanecer recostado boca arriba durante hasta 72 horas después de la cirugía. Esto es para evitar una fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR) alrededor de la médula espinal. El LCR es un líquido que rodea y protege el cerebro y la médula espinal.

Durante la hospitalización, el personal del hospital tomará medidas para reducir la probabilidad de infección, como:

  • Lavarse las manos
  • Usar guantes o máscaras
  • Mantener las incisiones cubiertas

También usted puede tomar medidas para reducir las probabilidades de infección, como:

  • Lavarse las manos con frecuencia y recordar a las visitas y a los proveedores de asistencia sanitaria que hagan lo mismo
  • Recordar a los proveedores de asistencia sanitaria que usen guantes o máscaras
  • No permitir que otras personas toquen la incisión

El tiempo de recuperación depende de la salud general y de la magnitud de la cirugía requerida. Necesitará ayuda en casa para los quehaceres domésticos cotidianos y para cuidar de las heridas quirúrgicas.

Es posible que tarde algunas semanas en retomar las actividades habituales, con un lento incremento hasta llegar a la actividad normal. Es posible que se necesite rehabilitación adicional, como fisioterapia o terapia ocupacional. La terapia puede ayudarle a recuperar la función perdida o enseñarle de qué manera adaptarse al daño neurológico que no se resolvió con la cirugía.

En la sala de recuperación, se le controlan la presión arterial, el pulso y la respiración. La recuperación también puede incluir lo siguiente:

Llame a su médico

  • Es importante que controle su recuperación una vez que salga del hospital. Informe al médico sobre cualquier problema de inmediato. Llame al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:
  • Señales de infección, incluso fiebre y escalofríos
  • Enrojecimiento, inflamación, aumento del dolor, hemorragia excesiva o secreción alrededor del sitio de la incisión
  • Secreción de líquido transparente en el lugar de la incisión
  • Protuberancia en el lugar de la incisión
  • Cambios en la función de la vejiga o de los intestinos
  • Sensación de adormecimiento, hormigueo o debilidad en los músculos debajo de la cintura
  • Dolor que no puede controlarse con los medicamentos que le indicaron
  • Síntomas nuevos o que empeoran

Si cree que tiene una urgencia, llame al servicio de urgencias médicas de inmediato.