Definición | Razones para realizar el procedimiento | Llame al médico

Definición

La radioinmunoterapia (RIT) es una combinación de radioterapia e inmunoterapia. La radioterapia utiliza formas específicas de radiación para destruir o achicar las células cancerosas. La inmunoterapia utiliza anticuerpos monoclonales producidos en laboratorio para ubicar y destruir las células cancerosas. La RIT tiene los beneficios de la inmunoterapia y la capacidad de administrar una dosis alta de radiación directamente a las células cancerosas.

Radiación de un tumor

Copyright © Nucleus Medical Media, Inc.

Razones para realizar el procedimiento

En la actualidad, la RIT se utiliza para tratar linfomas, pero es posible que se utilice para tratar otros tipos de cáncer en el futuro.

Es posible que la RIT se utilice porque produce un mayor daño en las células cancerosas, ya que la radiación se administra directamente a las células. La aplicación con dirección específica también implica menos daño a las células sanas que otros métodos, como la radiación y la quimioterapia. Se relaciona con una recuperación más rápida y con una menor cantidad de efectos secundarios, como la pérdida de cabello, que otros métodos.

Posibles complicaciones

No son comunes los problemas derivados del procedimiento, pero todo procedimiento conlleva algún riesgo. Su médico evaluará posibles problemas, como:

  • Reacción alérgica al material
  • Fatiga
  • Anemia como resultado de cifras de células sanguíneas más bajas que lo normal
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Presión arterial baja
  • Hinchazón o sarpullido en el sitio de la inyección
  • Diarrea

¿Qué esperar?

Consulte con su médico si ingiere cualquier medicamento, hierba o suplemento. Es posible que deba dejar de tomar ciertos medicamentos antes del procedimiento.

La RIT no se realiza en mujeres que puedan estar o que estén embarazadas, ni en aquellas que estén amamantando. Es posible que se realice una prueba de embarazo antes del tratamiento.

Se le puede administrar:

  • Medicamentos para evitar las náuseas y los vómitos
  • Pastillas de yodo para proteger la glándula tiroides de la radiación

La RIT no requiere anestesia.

La RIT consta de varios pasos. Parte del proceso es determinar si es un buen candidato para el tratamiento.

Se coloca una vía intravenosa que permita el ingreso directo del medicamento al torrente circulatorio. Primero se administra un anticuerpo monoclonal sin material radioactivo. Este anticuerpo se conecta a un tipo específico de célula inmunitaria para proteger estas células sanas del medicamento de radiación. Luego, se administra una dosis baja de material radioactivo por infusión mediante la vía intravenosa. La infusión se administra de manera lenta durante un período determinado.

La semana siguiente, se realizan estudios de diagnóstico por imágenes para ver a qué parte del cuerpo se trasladó el material radioactivo. Si las pruebas determinan que la RIT llegó a la zona correcta, comienza la siguiente parte del tratamiento. Los anticuerpos monoclonales con una dosis más alta de material radioactivo se administran por vía intravenosa en varias tandas en las semanas siguientes.

La infusión puede durar hasta 2 horas. Las infusiones se realizan más de una vez en el transcurso de 1 a 3 semanas.

Es posible que sienta un pinchazo cuando se inserte la aguja. Cuando el material radioactivo se infunde en la vena, es posible que tenga una sensación de frío.

La RIT opera de manera lenta. Toma varios meses que las células cancerosas mueran y el tumor se reduzca. Durante este tiempo, se realizan consultas de seguimiento regulares para análisis de sangre y estudios de diagnóstico por imágenes. Estas pruebas controlan la eficacia de la RIT.

El material radioactivo se elimina de manera gradual con la orina. El ingrediente radioactivo en el cuerpo puede exponer a otros a la radiación. Las instrucciones para cuidados en el hogar incluyen precauciones para momentos en que otras personas se encuentren cerca y para el manejo de excrementos que pueden contener material radioactivo.

Llame al médico

Es importante controlar su recuperación. Avise al médico sobre cualquier problema. Llame al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Náuseas, vómitos o diarrea más prolongados de lo que usted o su médico esperaban
  • Hematomas y hemorragia excesivos o secreción inusual en el lugar de la punción
  • Problemas al orinar
  • Fatiga excesiva
  • Fiebre o escalofríos
  • Exantema
  • Caída del cabello
  • Cambios en la piel
  • Pérdida del apetito

Si cree que tiene una urgencia, solicite asistencia médica de inmediato.