Definición | Causas | Factores de riesgo | Síntomas | Diagnóstico | Tratamiento | Prevención

Definición

Pensar acerca del suicidio, considerarlo o planearlo suele conocerse como “ideas de suicidio”.

Causas

El suicidio suele ser el resultado de muchos factores que pueden variar de un niño a otro. Muchos niños que piensan acerca del suicidio tienen dificultades para lidiar con factores de estrés y se sienten abrumados o desesperanzados.

La mayoría de los niños que evalúan la posibilidad del suicidio también presentan una enfermedad mental, como depresión o abuso de sustancias. Estas condiciones pueden causar solo pensamientos suicidas o simplemente empeorar las situaciones de estrés.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de ideas de suicidio incluyan trastornos de salud mental como los siguientes:

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de ideas de suicidio incluyen los siguientes:

  • Falta de un sistema de apoyo
  • Malas habilidades para sobrellevar las cosas
  • Sucesos traumáticos o estresantes actuales, como la pérdida de una relación, dificultades sociales o problemas graves en la escuela
  • Antecedentes de trauma o abuso
  • Antecedentes de haber sufrido intimidación
  • Antecedentes de comportamientos impulsivos o violentos
  • Antecedentes familiares de suicidio
  • Exposición a otras personas que murieron a causa de suicidio
  • Consumo de ciertos antidepresivos que aumentan el riesgo de cambios de ánimo y de comportamiento
  • Intento previo de suicidio
  • Fácil acceso a objetos que pueden utilizarse para lastimarse, como armas

El cerebro

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Síntomas

Es posible que los niños que piensan acerca del suicidio hagan lo siguiente:

  • Hablar acerca del deseo de morir o de suicidarse (es fundamental tomar en serio cualquier conversación acerca del deseo de morir, incluso en el caso de los niños).
  • Hablar acerca de sentimientos de desesperación.
  • Hacer planes relacionados con su muerte, por ejemplo, regalar sus objetos favoritos.
  • Apartarse de la familia y de los amigos.

Otros síntomas pueden incluir lo siguiente:

  • Irritabilidad
  • Indiferencia
  • Cambios en el estado de ánimo que varían desde la irritabilidad a una repentina sensación de calma
  • Dificultad para concentrarse
  • Mal rendimiento en la escuela
  • Falta de interés en actividades cotidianas, como la escuela y los pasatiempos
  • Daño autoinflingido, como cortes o quemaduras
  • Pérdida o aumento del apetito
  • Dormir demasiado o muy poco
  • Cambios en el aspecto, como pérdida de higiene personal
  • Aumento en el consumo de alcohol y drogas

Estos síntomas pueden ocurrir sin ideas de suicidio. Sin embargo, si conoce a alguien que presenta estos signos, intente hablarle para comprender mejor lo que ocurre. Preguntar acerca de ideas suicidas no alienta a alguien a suicidarse; en cambio, es posible que ayude a prevenir el suicidio.

Si usted o alguien que conoce tiene pensamientos suicidas o ideas de lastimarse, es fundamental buscar ayuda profesional de inmediato. Existen muchas líneas telefónicas de asistencia al suicida para ayudar a aquellos que consideran el suicidio o que proporcionan información a los amigos y parientes de quienes piensan en suicidarse.

Si el riesgo de suicidio es grave, diríjase a una sala de urgencias o solicite asistencia médica de urgencia. El riesgo se considera grave si la persona tiene un plan bien organizado para suicidarse o si tiene acceso a los elementos que pueden dañarla.

Diagnóstico

El médico le preguntará sobre los síntomas de su hijo y sobre su historia clínica y psiquiátrica. Es posible que también se entreviste a los familiares.

Es posible que un especialista en salud mental lleve a cabo una evaluación psicológica para buscar problemas subyacentes.

Tratamiento

Si el riesgo de suicidio es grave, es posible que sea necesaria la hospitalización inmediata.

Se utilizará terapia individual, familiar o de grupo para ayudar a controlar los pensamientos suicidas.

Los objetivos generales de tratamiento incluyen los siguientes:

  • Atención de los trastornos mentales, físicos y de abuso de sustancias
  • Acceso limitado a objetos que pueden utilizarse para lastimarse
  • Desarrollo de un sistema de apoyo que incluya familiares y amigos
  • Desarrollo de habilidades para la solución de problemas, la resolución de conflictos y el manejo de problemas mediante medidas no violentas

Prevención

Para ayudar a reducir el riesgo de ideas de suicidio de su hijo, siga estos pasos:

  • Siga los planes de tratamiento para los trastornos de salud física o mental que sufra su hijo.
  • Aliente a su hijo a evitar el consumo de drogas y de alcohol.
  • Si su hijo tiene dificultades para lidiar con un factor estresante, aliéntelo a que hable con alguien de confianza, como un pariente, un amigo o un terapeuta.
  • Limite el acceso a objetos que puedan utilizarse para lastimarse.