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Definición

La cirugía del ligamento cruzado posterior (LCP) es la reparación de un ligamento de la rodilla. Cuando es posible, las fibras del ligamento desgarrado se vuelven a unir. Es posible que sea necesario agregar tendón u otro tejido para reconstruir ligamentos con daños extremos.

Ligamento cruzado posterior

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Razones para realizar el procedimiento

El LCP es uno de los ligamentos que conectan uno de los huesos de la parte inferior de la pierna con el fémur. Ayuda a estabilizar la rodilla durante el movimiento. La cirugía del LCP se realiza para reparar o reemplazar el ligamento después de que se desgarra.

Se puede considerar una cirugía del LCP en los siguientes casos:

  • El LCP se desprende del hueso (avulsión).
  • La lesión afecta lo siguiente:
    • La capacidad para moverse o participar en actividades (sobre todo en el caso de atletas)
    • El buen movimiento de la rodilla
  • La lesión afecta más de un ligamento en la rodilla.
  • Otros métodos de tratamiento no funcionan.

Posibles complicaciones

Es poco común que surjan problemas, pero todo procedimiento conlleva algún riesgo. Su médico analizará posibles problemas, como los siguientes:

  • Hemorragia intensa
  • Infección
  • Coágulos sanguíneos
  • Inestabilidad de la rodilla
  • Sensación de adormecimiento, rigidez o dolor continuo en la rodilla
  • Otra cirugía en el futuro si el tratamiento no funciona

Antes del procedimiento, consulte con su médico acerca de las maneras de manejar los factores que pueden aumentar el riesgo de complicaciones, por ejemplo:

  • Tabaquismo
  • Beber
  • Enfermedades crónicas, como la diabetes o la obesidad

¿Qué esperar?

Antes del procedimiento, se realiza lo siguiente:

Usted necesitará:

  • Consiga que alguien lo lleve a su casa después del procedimiento
  • Hable con su médico sobre los medicamentos, las hierbas medicinales y los suplementos que toma
  • Pregúntele a su médico si necesitará dispositivos de asistencia (bastón o muletas) en su hogar durante la recuperación.

Es posible que deba dejar de tomar algunos medicamentos hasta una semana antes de la cirugía. Hable con su médico acerca de cualquier medicamento que posiblemente deba dejar.

No coma ni beba nada después de la medianoche el día antes de su cirugía, a menos que su médico le diga lo contrario.

El tipo de anestesia depende de la historia clínica y del alcance de la lesión. Las opciones pueden ser:

  • Anestesia raquídea: Estará despierto, pero sin sensibilidad en la pierna. Es posible que se utilice un sedante para reducir la ansiedad y ayudarlo a relajarse.
  • Anestesia general: estará dormido durante todo el procedimiento.

Con mayor frecuencia, se usan procedimientos mínimamente invasivos. Se realizan pequeñas incisiones alrededor de la rodilla Con herramientas especiales, se crean caminos en las incisiones para que pasen las herramientas quirúrgicas.

Reparación

Si una extensión suficiente del ligamento está intacta, es posible que el cirujano tan solo fije el LCP dañado nuevamente al hueso. Los desgarros en el ligamento se reparan con puntos de sutura. Es posible que el ligamento también se fije al hueso con puntos de sutura.

Reconstrucción

La reconstrucción incluye el uso del tejido de tendón de otra parte del cuerpo o de un donante cadavérico. Los restos del ligamento dañado se quitan de la articulación de la rodilla. Se realizan incisiones pequeñas en la superficie del fémur y de la tibia dentro de la rodilla. El tendón donado se inserta a través de estas incisiones y se fija con tornillos o grapas. Con el tiempo, el hueso se extiende sobre el tendón para formar una unión fuerte.

Una vez que el injerto esté fijo en su lugar, el médico probará la amplitud de movimiento de la rodilla.

Una vez que se realiza cualquiera de los procedimientos, la piel se cierra con puntos de sutura, y se colocan vendas en la rodilla.

La respiración, la presión arterial y los signos vitales se controlan en una sala de recuperación después del procedimiento.

Hasta dos horas, según el procedimiento que se deba realizar.

La anestesia evitará el dolor durante la cirugía. El dolor y el malestar después del procedimiento se pueden controlar con medicamentos.

En el centro de cuidados

En el centro de atención, el personal hace lo siguiente:

  • Le ofrece analgésicos para mantenerlo cómodo.
  • Coloca compresas de hielo en la rodilla para reducir la hinchazón y el dolor.
  • Le enseña cómo usar las muletas.
  • Le enseña ejercicios suaves para hacer en casa.

Durante la hospitalización, el personal médico toma medidas como las siguientes para reducir la probabilidad de infección:

  • Lavarse las manos
  • Usar guantes o máscaras
  • Mantener las incisiones cubiertas

También puede tomar algunas medidas para reducir las probabilidades de infección, por ejemplo:

  • Lavarse las manos con frecuencia y recordar a las visitas y a los proveedores de asistencia sanitaria que hagan lo mismo
  • Recordar a los proveedores de asistencia sanitaria que usen guantes o máscaras
  • No permitir que otras personas toquen las incisiones

En el hogar

La recuperación se centra en el alivio del dolor y en la rehabilitación. Durante la recuperación temprana, se usa un inmovilizador de rodilla o muletas para que pueda mantenerse en movimiento al tiempo que se reduce la sobrecarga en la rodilla. Puede retomar sus actividades normales de manera gradual de acuerdo con las indicaciones de su médico.

El ejercicio en el hogar o la fisioterapia son necesarios para mantener la fuerza y la movilidad de la pierna.

La recuperación total puede tardar de 6 a 9 meses.

Llame a su médico

Es importante que controle su recuperación después de salir del centro de atención. Informe al médico sobre cualquier problema de inmediato. Llame al médico si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Señales de infección, incluso fiebre y escalofríos
  • Enrojecimiento, hinchazón, aumento del dolor, hemorragia excesiva o cualquier secreción amarillenta proveniente del lugar de la incisión
  • Hinchazón, dolor o calor en las pantorrillas, lo que puede indicar un coágulo sanguíneo
  • Dolor incontrolable con los medicamentos administrados
  • Entumecimiento en el área de la rodilla
  • Náuseas o vómitos persistentes
  • Síntomas nuevos o que empeoran

Si cree que tiene una urgencia, llame al servicio de urgencias médicas de inmediato.