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Definición

Una amigdalectomía es una cirugía en la que se extirpan las amígdalas. Las amígdalas son ganglios que se encuentran en la parte trasera de la garganta.

Las amígdalas

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Razones para realizar el procedimiento

Las amígdalas forman parte del sistema inmunitario. Atrapan los gérmenes que ingresan por la boca y la nariz para prevenir infecciones en la garganta y en los pulmones. A veces, esto puede causar problemas como los siguientes:

  • Infecciones bacterianas crónicas o recurrentes en la garganta que no responden a otro tratamiento
  • Absceso periamigdalino (propagación de la infección fuera de las amígdalas)

La extirpación de las amígdalas puede reducir el número de infecciones de la garganta sin afectar el sistema inmunitario en general.

En algunos casos, las amígdalas pueden agrandarse y causar una obstrucción en la garganta. Esta obstrucción puede provocar complicaciones, como apnea del sueño.

Posibles complicaciones

No son comunes los problemas derivados del procedimiento, pero todo procedimiento conlleva algún riesgo. Su médico evaluará posibles problemas, como:

  • Hemorragia
  • Problemas respiratorios temporales
  • Quemaduras (si se utiliza láser o electrobisturí)
  • Náuseas y vómitos
  • Infección
  • Deshidratación
  • Lesiones en los dientes, la caja de la voz (glotis) o el velo del paladar

Factores como el peso o las enfermedades crónicas pueden aumentar el riesgo de complicaciones de su hijo. El riesgo de complicaciones puede aumentar en adolescentes que consumen tabaco, alcohol o drogas.

¿Qué esperar?

Antes de realizar la amigdalectomía, el médico de su hijo puede hacer lo siguiente:

  • Exploración física
  • Revisión de la historia clínica
  • Análisis de sangre y orina
  • Cultivos de garganta
  • Estudio del sueño (polisomnografía)

Hable con el médico de su hijo sobre todos los medicamentos que utiliza. Puede ser necesario que su hijo suspenda algunos medicamentos antes de que se realice el procedimiento.

Se utilizará anestesia general. Su hijo permanecerá dormido durante el procedimiento.

El procedimiento se realiza a través de la boca. Una vez que su hijo esté dormido, el médico tomará cada amígdala con una herramienta especial. Luego, las amígdalas se cortarán de los tejidos que las rodean y se extirparán. Las amígdalas se extirpan con un bisturí, un electrobisturí o un laser. El electrobisturí o el laser ayudan a sellar la incisión mientras se realiza el corte. Se utilizan instrumentos con corriente eléctrica o pinzas y ligaduras para detener el sangrado.

Extirpación de amígdalas

Tomando una amígdala
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Aproximadamente, entre 20 y 45 minutos.

La anestesia evitará el dolor durante la cirugía. El dolor y el malestar después del procedimiento se pueden controlar con medicamentos y comidas blandas.

En la mayoría de los casos, su hijo puede volver a su casa el mismo día. En otros casos, es necesario que pase la noche en el hospital para asegurarse de que su hijo se recupere del modo esperado.

Después del procedimiento, su hijo permanecerá en la sala de recuperación donde se controlarán la presión arterial, el pulso, y la respiración. La recuperación también puede incluir medicamentos para combatir el dolor y las náuseas.

Para reducir las probabilidades de infección durante la estadía de su hijo, el personal del hospital tomará las siguientes medidas:

  • Lavarse las manos
  • Usar guantes o máscaras
  • Mantener cubiertas las incisiones de su hijo

También existen medidas que usted puede tomar para reducir las probabilidades de infección de su hijo, como las siguientes:

  • Lavarse las manos con frecuencia y recordar a las visitas y a los proveedores de asistencia sanitaria que hagan lo mismo
  • Recordarles a los proveedores de asistencia sanitaria de su hijo que utilicen guantes o máscaras
  • No permitir que otras personas que no se ocupan del cuidado de su hijo toquen las incisiones

El cuidado en el hogar se basa en controlar el dolor y las náuseas con medicamentos, comidas blandas y líquidos calmantes o fríos. Puede llevar un par de días poder retomar las actividades habituales. El dolor de garganta, oídos o mandíbula pueden durar hasta una semana.

Llame a su médico

Después de salir del hospital, contáctese con el médico de su hijo si se presenta alguna de estas situaciones:

  • Enrojecimiento, inflamación, dolor que aumenta, sangrado excesivo o secreción en el sitio donde se extirparon las amígdalas
  • Signos de infección, incluidos fiebre y escalofríos
  • Dolor, náuseas o vómitos imposibles de controlar con los medicamentos recomendados
  • Esputo o vómitos con sangre
  • Síntomas nuevos o que empeoran

Llame a los servicios de asistencia médica de urgencia inmediatamente si su hijo tiene sangrado excesivo o si tiene dificultad para respirar.

Si cree que tiene una urgencia, llame a los servicios de asistencia médica de urgencia de inmediato.